Presiona ESC para cerrar

Fantasías eróticas

Las fantasías eróticas o sexuales se han considerado durante mucho tiempo un tabú. Hoy en día los amantes liberados, dan rienda suelta a sus deseos más excitantes y aquí te damos unos cuantos ejemplos.

Cómo comunicar a nuestra pareja nuestras fantasías sexuales

Ya sabemos que todos tenemos fantasías sexuales y que no todas las fantasías sexuales buscan ser cumplidas y que no existen con ese fin. Pero… ¿y si deseamos que una determinada fantasía se haga realidad? ¿Y si esa fantasía exige dejar de serlo para convertirse en una rutina más dentro de la vida sexual de la pareja? Si se llega a esta segunda opción, se impone una obligación: la de comunicar a la pareja el deseo de llevar a la práctica la fantasía en cuestión. ¿Cómo hacerlo?

Sobre el origen de las fantasías sexuales

Hablamos de nuestras fantasías sexuales, de si nos excitamos soñando con ciertas prácticas eróticas, de si el tacto del látex nos produce una sensación especialmente placentera o de si tenemos una fijación especial sobre alguna parte física del cuerpo (el pecho, los pies, las nalgas, los labios…). Hablamos de todo ello cada vez con mayor naturalidad. Hablamos de todo eso pero no sabemos bien, bien de dónde proviene esa fantasía reiterativa, cuál es su origen. Veamos qué respuesta dan diferentes estudios científicos a esa pregunta.

Tipología de las fantasías eróticas según Antoni Bolinches

Antoni Bolinches es uno de los grandes especialistas en sexualidad españoles. Conferenciante habitual y profesor invitado en múltiples universidades e instituciones académicas, Antoni Bolinches es autor de varios libros que han gozado de una gran repercusión social y de un notable éxito de vendas. Entre dichos libros encontramos «Sexo sabio». En dicha obra podemos encontrar diversas reflexiones alrededor de las fantasías sexuales y una tipología de las mismas.

Los famosos también fantasean (eróticamente hablando)

Fantasean eróticamente los ricos y los pobres, los guapos y los feos, los iletrados y los sabios, y, fantasean también, eróticamente hablando, los ilustres desconocidos, los insignes don Nadie, los que pueden salir a calle envueltos en su anonimato. fantasean éstos, eróticamente, de la misma manera que fantasean los famosos, los VIPS, los que apenas pueden dar un paso fuera de su casa, refugio, escondite o guarida sin llevar tras de sí toda una corte de aduladores, fotógrafos, seguidores o groupies. Aquí te desvelamos las fantasías eróticas de algunos famosos.

Estudios sobre fantasías eróticas femeninas

«Mí jardín secreto», de Nancy Friday y «Garden of Desires» (Jardín de Deseos), de Emily Dubberley son dos destacadas obras que se han dedicado, la primera en los años setenta, la segunda en esta última década. a analizar y estudiar las fantasías eróticas femeninas y a intentar normalizar la asunción de las mismas como parte integral y en nada vergonzante de la sexualidad de la mujer.

Las fantasías eróticas femeninas según Wendy Maltz

Tras prestar atención, en otros artículos, a diferentes obras dedicadas a estudiar las fantasías eróticas y su génesis en esta ocasión nos fijaremos en la obra la obra de la terapeuta sexual estadounidense Wendy Maltz (1950) «Pensamientos privados: explorando el poder de las fantasías sexuales de las mujeres». Wendy Maltz se ha dedicado a estudiar las fantasías sexuales femeninas y nos propone varias teorías que merecen nuestra atención y que pueden ayudarnos a comprender el porqué de las fantasías eróticas y su función.

La fantasía homosexual en el heterosexual

Si te ha pasado alguna vez no te preocupes. No hace falta que entierres ese recuerdo bajo toneladas de olvido ni que bajes los ojos cuando te mires al espejo. En primer lugar, ser homosexual no debería ser ninguna deshonra, y, en segundo, que hayas tenido alguna vez una fantasía sexual en la que te lo haces con otra persona de tu mismo sexo no te convierte de manera inexorable en homosexual.

La fantasía de hacérselo con una actriz porno

Ya tratamos en uno de nuestros artículos de la fantasía del casting porno. Dicha fantasía se fundamentaba en uno de los estándares del cine porno: la escena de la chica que participaba en un castig y que, tras ser entrevistada, se iba desnudando poco a poco hasta quedar completamente desnuda y practicando sexo con su entrevistador. Dicha fantasía, en el fondo, no es más que una de las variantes de la fantasía erótica que muchos hombres tienen en la cabeza: hacérselo con una auténtica estrella del porno.

Fantasías eróticas y grupos del zodíaco

¿Crees en el zodíaco? Si es así, lee este artículo como si fuera una verdad revelada. Por el contrario, si no crees en él, lee el artículo como seguro que alguna vez has leído el horóscopo en alguna revista o en algún diario. Con escepticismo. Como entretenimiento. Como curiosidad. Como lo que quieras. Nunca hay que despreciar lo que puede aportarnos una lectura. En esta podrás descubrir cuáles son las fantasías eróticas más comunes entre las personas de tu signo zodiacal.

La fantasía erótica con un superior

La fantasía erótica con un superior es una fantasía más habitual de lo que podemos imaginar. Y es que esta fantasía no nace de una única motivación. El significado que se esconde tras la fantasía erótica con un superior puede ser la atracción erótica sin más (imaginemos que el superior es una persona especialmente agraciada o físicamente atractiva), la admiración, el deseo de ascenso social y económico o, incluso, la venganza o el odio. También estos últimos sentimientos, negativos de por sí, pueden motivar que en un momento determinado se active en la imaginación de una persona la fantasía erótica con un superior.

Fantasías eróticas masculinas

No hace mucho tiempo dedicamos en esta sección un post a las principales fantasías eróticas femeninas. En esta ocasión vamos a bucear en algunas de las principales fantasías eróticas masculinas. Como se acostumbra a decir, la fantasía erótica no existe para exigir su cumplimiento. Que una persona fantasee eróticamente con algo no quiere decir que quiera convertir ese algo en realidad. La fantasía erótica reina en el territorio de la imaginación y es ahí donde cumple su cometido principal: estimularnos sexualmente.