El lujo y el poder siempre han estado rodeados de cierto halo de morbo y erotismo. Seguro que te suena la expresión “la erótica del poder”. Una de las fantasías eróticas más excitantes consiste en un juego de rol sexual donde tú eres una elegante escort y tu pareja el distinguido cliente. En este post vamos a analizar la fantasía erótica del cliente y la escort. Para ello analizaremos qué es una escort, exploraremos el tipo de relación que se establece entre ella y sus clientes y daremos una serie de consejos para que, si te apatece, puedas escenificar este tipo de fantasía sexual con tu pareja.
¿Qué es una escort?
En la compleja y a menudo malinterpretada intersección entre la realidad y la fantasía, se encuentra el fascinante mundo de las escorts. Este ámbito, cargado de tabúes y estigmas, ofrece una mirada profunda a las necesidades humanas, los deseos ocultos y las dinámicas de poder que emergen en un encuentro donde los límites de la realidad se desdibujan. La relación entre el cliente y la escort no es simplemente transaccional; es un espacio donde las fantasías, las emociones y las expectativas juegan un papel crucial.
Antes de seguir analizando dicha relación, vamos a intentar perfilar la figura de la escort.
En la sociedad contemporánea, el término “escort” ha adquirido una variedad de connotaciones y significados, que pueden variar considerablemente según el contexto cultural y social en el que se utilice. A continuación, exploraremos en profundidad qué implica ser una escort, los servicios que ofrecen, así como las percepciones y estigmas que a menudo rodean esta profesión.
Una escort es, en términos generales, una persona que ofrece compañía a cambio de compensación monetaria. A menudo, estas personas son mujeres, aunque también existen hombres y personas no binarias que se dedican a esta actividad. Los servicios de una escort pueden incluir acompañamiento a eventos sociales, cenas, viajes y otros compromisos donde se requiera la presencia de una persona atractiva y sociable.
Es importante destacar que, aunque muchos asocian a las escorts con servicios sexuales, no todas las escorts ofrecen este tipo de servicios. La naturaleza de la relación puede variar considerablemente; algunas escorts pueden centrarse exclusivamente en la compañía y la conversación, mientras que otras pueden estar dispuestas a ofrecer servicios sexuales si así se acuerda previamente con el cliente. Esta flexibilidad es una de las características que distingue a las escorts de otros sectores de la industria del sexo.
La legalidad de ser una escort varía significativamente entre diferentes países y regiones. En algunos lugares, el trabajo sexual y las actividades relacionadas con escorts son legales y regulados, lo que permite una mayor protección y derechos laborales para quienes ejercen esta profesión. En otros lugares, la prostitución es ilegal, lo que puede poner a las escorts en situaciones de vulnerabilidad y peligro.
Perfilada la figura de la escort, vamos a explorar ahora de qué modo se articulan los sueños y las fantasías, sexuales y/o no, en la relación entre el cliente y la escort.
La fantasía erótica del cliente y la escort: explorando los sueños
Antes de escenificar vuestra fantasía erótica del cliente y la escort debéis saber que para, muchos clientes, la experiencia de contratar a una escort va más allá de la búsqueda de compañía física. A menudo, este encuentro se convierte en una forma de explorar deseos que la vida cotidiana no permite. En un contexto donde la intimidad puede ser difícil de alcanzar, la acompañante de lujo se presenta como una figura que promete no solo placer, sino también aceptación y comprensión. Este último aspecto es fundamental, ya que muchas personas que recurren a este servicio pueden sentirse marginadas o incomprendidas en sus vidas habituales.
Desde el punto de vista de la escort, el encuentro es igualmente complejo. Si bien el aspecto financiero es importante, muchas escorts desarrollan una conexión emocional con sus clientes. A menudo, estas profesionales se convierten en confidentes, escuchando historias de vida, deseos frustrados y anhelos profundos. Este intercambio puede ser liberador tanto para el cliente como para la escort, ya que permite a ambos explorar sus propios límites y deseos en un entorno seguro y consensuado.
Sin embargo, el encuentro también plantea preguntas sobre el consentimiento y los límites. Es esencial que ambas partes estén de acuerdo con lo que se va a experimentar. Las fantasías pueden ir desde lo más convencional hasta lo más inusual, y la comunicación clara sobre las expectativas es crucial para evitar malentendidos. En este sentido, el establecimiento de límites es una parte fundamental del proceso, asegurando que el encuentro sea enriquecedor y respetuoso.
Además, el contexto cultural de cada individuo influye en cómo se experimenta este tipo de relación. En algunas culturas, la idea de contratar a una escort puede estar rodeada de un fuerte estigma, lo que puede llevar a los clientes a experimentar sentimientos de culpa o vergüenza. Por otro lado, en contextos más liberales, la relación puede ser vista como una forma válida de explorar la sexualidad y la intimidad. Esta disparidad cultural añade una capa adicional de complejidad a la relación entre el cliente y la escort.
Es interesante notar que, en muchos casos, las fantasías que se exploran en estos encuentros no son solo sobre la sexualidad, sino que también pueden incluir aspectos de poder, independencia y la búsqueda de experiencias que se sienten prohibidas. Algunos clientes pueden buscar en la escort una figura de autoridad que les permita liberarse de sus responsabilidades cotidianas, mientras que otros pueden desear experimentar la vulnerabilidad en un entorno controlado.
A medida que la sociedad continúa evolucionando, también lo hace la percepción de las escorts y su papel en la vida de las personas. La creciente apertura hacia la diversidad sexual y las diferentes formas de relación está permitiendo que más personas se sientan cómodas explorando sus deseos sin miedo al juicio. Este cambio cultural representa una oportunidad para que las escorts sean vistas no solo como proveedoras de un servicio, sino como facilitadoras de experiencias humanas profundas y significativas.
Ideas de vestimenta para escenificar la fantasía erótica del cliente y la escort
Analizados los aspectos fundamentales que intervienen en una relación entre la escort y su cliente vamos a darte una serie de consejos para que puedas escenificar con tu pareja una fantasía erótica altamente hot.
Para triunfar en esta escena es importante que prestes atención a todos los detalles. Sin ir más lejos, en la prostitución de lujo la vestimenta es fundamental para conseguir el éxito. Tu elección en este sentido es fundamental.
El principio básico de una escort es vestir de manera femenina y elegante y usar una lencería provocativa. Una prostituta con clase tiene que parecer una elegante y discreta dama en sociedad y una actriz porno en la cama. Lo más idóneo es que escojas un vestido de fiesta, una falda y una blusa de seda o raso, e incluso un traje de buen corte.
Los zapatos son un detalle muy importante, sobre todo si tu pareja es algo fetichista. Elige unos zapatos negros, de tacón alto y fino. Y, como toque final para completar tu look más sexy, ponte un liguero y medias de seda. Ten especial cuidado con las costuras, intenta que queden completamente rectas y perfectas.
Para buscar la ropa con la que vestirte para escenificar la fantasía erótica del cliente y la escort recuerda que tu rol es ser una acompañante de lujo y que esto es parte del negocio. Los hombres que contratan a prostitutas de lujo desean la compañía de una mujer discreta, elegante y atractiva… hasta que lleguéis a la cama. Una vez que las puertas están cerradas, los clientes de las escorts quieren follar con una puta a quien pagan por sus servicios.
Para que vuestra fantasía erótica sea todo un éxito no sólo tú, mujer, debes “meterte en tu papel”. También tu pareja debe hacerlo. Tu chico tiene que ejercer el rol del cliente de manera también perfecta, empezando por su apariencia. Él puede escoger un estilo más formal, con traje y corbata o bien algo más de “sport”, pero siempre elegante. Al fin y al cabo, aunque tu cita sea con una prostituta y no tengas que impresionarla, siempre es mejor si le resultas atractivo sexualmente.
Elegida la vestimenta de cada uno de vosotros, toca escenificar la fantasía, y para ello debe crearse un argumento. Del argumento de vuestra particular cita de una escort con su cliente vamos a hablar en el siguiente y último apartado de este post.
Ideas para un argumento en la fantasía erótica del cliente y la escort
Una vez escogida la ropa, elegid la historia que acompañe a vuestros personajes. El cliente puede ser, por ejemplo, un exitoso hombre de negocios que ha llegado a la ciudad persiguinedo un business. Los bares de los hoteles son un gran lugar para estas fantasías eróticas, porque le dan autenticidad. Si escogéis un bar de hotel para empezar vuestro juego podéis reservar una habitación por una noche para follar.
Siguiendo esa idea argumental, planea una cita y espera a tu cliente sentada en la barra del bar tomando una copa. Cuando él llegue, deberá ponerse en otro lugar de la barra y mirarte durante un rato. Te ve preciosa y muy sexy. Verte allí sola, esperando, le provocará mucho morbo. El rol de tu pareja es el de un hombre seguro de sí mismo, excitado y con ganas de aventura. Entonces se acerca, se sienta a tu lado y le pide una copa al camarero diciéndole: “sírveme lo mismo que está tomando esta atractiva mujer”. Entonces tú le miras y le sonríes para agradecerle el cumplido.
Os presentáis. Él te dice su nombre y tú el tuyo. No le dices que eres una puta de lujo. Esa información sólo serviría para enfriar lo que debe ser un in crescendo de morbo y deseo. Entonces él, como un galán de película de Hollywood, te pregunta: ¿por qué una mujer tan bella como tú está sentada sola en la barra de un bar?
Tú coqueteas con él y le respondes que ya no estás sola, que ahora estás con él. Dile que estabas esperando a un atractivo desconocido con quien divertirte y crees que acabas de encontrarlo. Entonces, discretamente, desliza tu pie hasta su entrepierna y acaricia su pene suavemente, hasta que notes como se endurece.
Coquetear con los pies es una experiencia deliciosamente excitante. Con este gesto, tú le estás diciendo a tu pareja, sin palabras, que estás muy caliente y cuánto lo deseas. Para darle más morbo, juega con los pies mientras hablas con él de algo completamente trivial como el tiempo, actuando de manera de manera natural y dedícale un mirada traviesa, que indique tus intenciones.
Él puede participar también del juego, llevando su pie hasta tu coño y tus muslos, rozándolos suavemente. Si llevas un zapato ligero, también puedes jugar con los dedos. Después de coquetear un rato con él, pon la mano en su muslo y cierra el trato, dile que por 300 euros tendrá el mejor sexo de su vida.
Cuando lleguéis a la habitación del hotel, antes de nada, cobra tus honorarios. Recuerda que eres una escort que ejerce la prostitución de lujo, así que el negocio es lo primero. Después ya os podéis relajar y disfrutar de vuestra noche de sexo por dinero. Sirve una copa a tu “cliente”, pasa tus brazos alrededor de sus hombros y dale un masaje en el cuello, así se irá excitando hasta no poder esperar más para follarte.
Su impaciencia por saber qué llevas puesto debajo del vestido irá en aumento. Entonces, colócate detrás de él, frotando tu cuerpo en su espalda y susúrrale al oído: ¿estás preparado para mí? Lleva su mano hasta tu entrepierna, mientras le besas con tu lengua, apasionadamente y te subes el vestido sintiendo sus dedos entre tus bragas.
Tienes que hacerle sentir que vales hasta el último céntimo que ha pagado por ti. Déjale sentir cómo tu coño se humedece con sus caricias. El uso de un lenguaje puramente sexual puede ser muy excitante. El hablar sucio siempre funciona. Dile que te pregunte si te excitas igual con todos tus clientes y tú le responderás que sólo con los hombres calientes como él. Mete tu mano en sus pantalones y empieza a acariciar su polla. Entonces, él te suelta, se sienta en el sofá de la habitación y te pide que le enseñes lo que sabes hacer. Tú te desnudas lentamente y te sientas encima de él para follar toda la noche. Seguro que la escenificación de vuestra fantasía merece un Oscar. Ya llegará el tiempo de jugar al Rape Play o fantasía de la violación, a la fantasía del cura y la feligresa o a la del señorito y la criada.