La búsqueda constante del enriquecimiento de la experiencia sexual lleva a descubrir nuevos caminos y nuevas maneras de disfrutar la sexualidad. Una de esas nuevas formas que parece haber ganado protagonismo durante los últimos años es el sexo sensitivo.
Pero… ¿qué es el sexo sensitivo?, ¿qué prácticas sexuales forman parte de él?, ¿qué papel juega el masaje erótico dentro de él?, ¿qué relación guarda con el Tantra?
Las preguntas no son pocas. En este artículo vamos a dar respuesta a todas ellas.
¿Qué es el sexo sensitivo?
Cuando hablamos del sexo sensitivo estamos hablando de algo que va más allá de un simple acto físico. Estamos hablando de una manera de enfocar la relación sexual convirtiéndola en una invitación a conectar con las sensaciones, las emociones y todas las energías que brotan en nosotros cuando compartimos nuestra intimidad con otra persona.
Practicar esta forma de relaciones sexuales implica el ser más conscientes de nuestro cuerpo y de lo que nuestros sentidos perciben y, por tanto, promover que la experiencia vivida resulta más plena y enriquecedora.
Prestar atención a nuestras sensaciones corporales implica aumentar el valor de cada caricia y de cada contacto, que, enfocados de ese modo, ganan presencia e intensidad. También lo gana, a la postre, el placer, que es explorado desde una perspectiva holística. Al no centrar el contacto sexual en la exclusiva búsqueda del clímax, amplificamos la percepción sensorial en todo el cuerpo.
Beneficios del sexo sensitivo
Entre los beneficios del sexo sensitivo podemos destacar los siguientes:
- Mejora la comunicación entre los miembros de la pareja. Experimentar la sexualidad sin prisas permite hablar de gustos, límites y deseos.
- Aumenta la intimidad emocional de la pareja y ésta se siente más unida y comprendida.
- Disminuye la presión del rendimiento, favoreciendo encuentros sexuales más relajados.
- Se consiguen mejores orgasmos.
- Se pueden experimentar pequeñas mejoras en casos leves de disfunción sexual.
- Se reduce el estrés y la ansiedad.
- Se consigue una mayor relajación corporal.
Además de todo estos beneficios del sexo consciente hay que destacar que este tipo de prácticas promueven el autoconocimiento corporal y emocional. Conocer el propio cuerpo y saber identificar sus señales de placer, sus límites y sus deseos favorecen el que aumente la autoestima sexual, lo que siempre es positivo a la hora de disfrutar del sexo.
Pero… ¿qué prácticas deben formar parte del sexo sensitivo? En el siguiente apartado vamos a dar respuesta a esta pregunta.
¿Cómo practicar sexo sensitivo paso a paso?
Lo primero que hay que interiorizar cuando se habla de cómo practicas sexo sensitivo es que no hay una técnica rígida que lo determine. En él caben todas aquellas prácticas que, en mayor o menor medida, sirvan para amplificar la percepción y la conexión.
Así, sería mejor hablar de dinámicas que de técnicas a la hora de inventariar qué debemos hacer si queremos practicar sexo desde una perspectiva sensitiva. Esas dinámicas serían:
- Exploración sensorial del cuerpo de la pareja sin centrarse en los genitales (explorar espalda, cuello, piernas, etc.). Esta exploración debe realizarse variando las presiones, los ritmos y las temperaturas y prestando una atención plena a cada reacción que el cuerpo de la pareja experimente.
- Respirar de forma lenta y profunda y buscando sincronizar la respiración con la de la pareja. La respiración consciente y compartida ayuda a intensificar o relajar las sensaciones que se vayan experimentando. Respiración y sexo guardan una relación muy estrecha: respirar bien o no hacerlo puede marcar la frontera entre el éxito y el «fracaso» de una relación sexual.
- Mirarse a los ojos (eye gazing) sin hablar y sin distraerse para incrementar la conexión emocional.
- Practicar el sexo lento o slow sex. Para ello, debe reducirse la velocidad de los movimientos y evitar la urgencia por llegar al orgasmo.
- Comunicarse de una forma constante y consciente para hacer saber al otro cuáles son nuestros límites, cuáles nuestros deseos y qué nos gusta o no.
Sexo sensitivo y masaje erótico
Una de las prácticas centrales del placer sensitivo son los masajes eróticos. El masaje deja de ser aquí un simple preliminar para convertirse en una práctica central en la que el uso de aceites de masaje favorece el deslizamiento y en el que los ritmos lentos y envolventes permiten que se pueda prestar una atención total a las reacciones del cuerpo de la pareja.
El masaje erótico (al igual que el masaje tantra) además de ser una forma de exploración táctil, permite despertar zonas erógenas, favorece la relajación progresiva del cuerpo y son una herramienta de incalculable valor a la hora de generar una atmósfera de confianza y entrega.
Finalmente, destacaremos que, a la hora de realizar este tipo de prácticas sexuales, hay personas que incoporan a la experiencia pequeños rituales que pueden incluir desde la creación de un ambiente especial (gracias a la utilización de luces, música y aromas específicos) hasta la ejecución ciertas prácticas de inspiración tántrica como pueden ser ejercicios de respiración conjunta hasta determinados abrazos o contactos «tranquilos».
De la relación entre sexo sensitivo y Tantra vamos a hablar en el último apartado de este post.
Relación entre sexo sensitivo y Tantra
La conexión entre sexo sensitivo y Tantra es muy estrecha. No en vano, uno de los objetivos fundamentales del Tantra es integrar el placer físico con la expansión de la conciencia, algo que también está presente en esta forma de disfrutar de la sexualidad de la que estamos hablando en este artículo.
El Tantra sexual es, en buena medida, una invitación a vivir el sexo como un ritual sagrado. Gracias a ese ritual, la energía sexual se canaliza para estrechar los lazos que unen a la pareja y permitir que cada uno de sus miembros alcancen estados superiores de bienestar.
Tanto en el Tantra como en el sexo sensorial se cultivan la exploración lenta del cuerpo y la respiración consciente. En ambos casos, también, la paciencia adquiere una importancia capital. No deben haber prisas para llegar al orgasmo. De hecho, el sexo tántrico se entiende muchas veces como un camino para alargar los orgasmos.
Una excelente manera de convertir la experiencia sexual en un proceso de autodescubrimiento, relajación y sanación es incorporar principios o técnicas tántricas a la práctica sexual. Con ello no sólo se consigue potenciar el crecimiento personal: también se incrementa la armonía en la relación de pareja. El masaje tántrico es, en ese sentido, una puerta abierta a esa profundización en el placer sexual y en la autoconocimiento del que hemos hablado a lo largo de este artículo.
Preguntas frecuentes sobre el sexo sensitivo
¿El sexo sensitivo consiste en tener relaciones más lentas?
En gran medida sí, pero no se trata únicamente de hacerlo más despacio. La lentitud es importante porque permite percibir mejor las sensaciones, reduce la automatización y favorece la conexión emocional, pero no lo es todo. Lo esencial del sexo sensitivo es la atención consciente al cuerpo, a la respiración, al contacto y a la experiencia que se está compartiendo.
¿Hace falta tener pareja para practicar sexo sensitivo?
No necesariamente. Aunque muchas de sus dinámicas se exploran en pareja, la base del sexo consciente también puede aplicarse al autoconocimiento corporal y a la relación con el propio placer. La masturbación también puede practicarse «sensitivamente». Aprender a sentir el cuerpo con más presencia, a escuchar las sensaciones y a vivir el erotismo sin prisa es algo que también puede trabajarse a nivel individual.
¿El sexo sensitivo es lo mismo que el sexo tántrico?
No exactamente. El Tantra y sexo sensitivo comparten elementos como la lentitud, la respiración consciente y la prolongación del placer intentando alejar el momento del orgasmo, pero no siempre incorpora la dimensión espiritual y energética propia del Tantra. Puede entenderse como una práctica cercana, compatible y en algunos casos complementaria, pero no idéntica.
¿Qué papel tiene el masaje erótico en el sexo sensitivo?
El masaje erótico puede tener un papel central, ya que facilita la relajación, la exploración del cuerpo, el despertar de la sensibilidad y la conexión progresiva con el placer. Dentro del sexo sensitivo, el masaje deja de ser un simple preliminar para convertirse en una práctica íntima con valor propio.
¿El sexo sensitivo busca siempre el orgasmo?
No. Puede haber orgasmo, pero no es la única finalidad ni el eje sobre el que gira la experiencia. Una de las claves del sexo sensitivo es desplazar la presión por llegar al clímax para realzar el valor del proceso, de la conexión íntima de los miembros de la pareja y del placer distribuido y experimentado por todo el cuerpo.
