La libido y el deseo sexual son aspectos fundamentales en la vida de muchas personas, ya que influyen no solo en la intimidad de las relaciones, sino también en el bienestar general. Sin embargo, en ocasiones, diferentes factores pueden afectar nuestro deseo sexual. En este artículo vamos a proporcionar una serie de consejos, prácticas y técnicas que pueden ayudar a estimular la libido y el deseo sexual.
En este post vamos a hablar de comunicación en el seno de la pareja, de la importancia de alimentarse de manera saludable, de la conveniencia de practicar ejercicio físico de manera regular y de cómo el realizar prácticas de autoestimulación erótica es una excelente manera de estimular el deseo sexual.
Antes de hablar de todo ello, sin embargo, vamos a intentar definir qué es la libido y vamos a ver qué factores pueden afectarle negativamente.
¿Qué es la libido?
La libido es un término que se utiliza para describir el deseo sexual de una persona. Aunque comúnmente se asocia con la atracción erótica y las ganas de practicar sexo con otra persona, la libido es una manifestación compleja que puede estar influenciada por diversas variables biológicas, psicológicas y sociales.
Desde un punto de vista biológico, la libido está relacionada con varios factores hormonales. La testosterona, por ejemplo, juega un papel crucial en el deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. En los hombres, niveles bajos de testosterona pueden asociarse con una disminución en dicho deseo, lo que puede llevar a problemas en las relaciones y a una menor satisfacción personal. En las mujeres, los niveles de estrógeno y progesterona también pueden influir en el apetito sexual, especialmente a lo largo de diferentes etapas de la vida, como durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.
Además de los factores hormonales, el estado de salud general de una persona puede afectar su libido. Enfermedades crónicas, como la diabetes o enfermedades cardiovasculares, pueden tener un impacto negativo en el deseo. Asimismo, algunos medicamentos, como los antidepresivos y los antihipertensivos, pueden interferir en los mecanismos del mismo, provocando efectos secundarios que afectan la vida sexual.
Los aspectos psicológicos son igualmente significativos. El estrés, la ansiedad y la depresión son factores que pueden reducir el deseo sexual. La presión laboral, problemas financieros o conflictos personales pueden generar tensiones que desvían la atención del placer derivado del sexo. La imagen corporal también juega un papel importante; una persona que se siente insatisfecha con su apariencia física puede experimentar una disminución en su libido. La autoestima, por lo tanto, se convierte en un elemento clave, ya que una percepción negativa de uno mismo puede llevar a una falta de interés en la actividad erótica.
Los factores sociales y culturales también influyen en la libido. Las normas y expectativas sociales sobre la sexualidad pueden crear conflictos internos que afectan el deseo sexual. En algunas culturas, el sexo es un tema tabú, lo que puede llevar a la represión del deseo. Por otro lado, una educación sexual adecuada puede contribuir a una mayor comprensión y expresión de la libido.
La intimidad y la conexión emocional con la pareja son igualmente fundamentales. Relaciones saludables y comunicativas tienden a fomentar una libido más activa, mientras que relaciones problemáticas, caracterizadas por la falta de comunicación o la desconfianza, pueden provocar una disminución del deseo sexual.
Consejos para estimular la libido y el deseo sexual
Para luchar contra los factores que, tal y como hemos visto en el apartado anterior, afectan negativamente a la libido, es importante seguir los siguientes consejos:
- Mantener una comunicación abierta cn la pareja. Hablar con ella sobre deseos, necesidades y fantasías puede fortalecer la conexión emocional y erótica. No temas expresar lo que te gusta y lo que no, así como escuchar a tu pareja. Esta apertura puede llevar a una mayor intimidad y a una exploración de nuevas formas de placer.
- Crear un ambiente acogedor y romántico en el hogar. El uso de velas, música suave y aromas agradables, como aceites esenciales o inciensos, sirve para estimular los sentidos. Un espacio cómodo y atractivo puede ayudar a relajar la mente y aumentar el deseo.
- Mantener una alimentación saludable. La dieta también juega un papel importante en la libido. Una buena alimentación mejora la producción de testosterona, la circulación y la energía. En un próximo apartado resaltaremos la importancia de este factor a la hora de estimular el deseo.
- Mantenerse activo. El ejercicio regular no solo beneficia la salud física, sino que también tiene un impacto positivo en la libido. La actividad física libera endorfinas, que son hormonas que generan sensaciones de felicidad y bienestar. Además, el ejercicio mejora la circulación sanguínea, lo cual es esencial para la función sexual. Encuentra una actividad que disfrutes, ya sea caminar, practicar yoga o levantamiento de pesas.
- Practicar la atención plena o mindfulness es una técnica que puede ayudar a mejorar la conexión con uno mismo y con la pareja. Practicar la atención plena durante los momentos íntimos puede aumentar la sensibilidad y la satisfacción sexual. Esto implica estar presente en el momento, concentrándose en las sensaciones y emociones que surgen durante la intimidad, sin distracciones externas.
- Explorar nuevas fantasías. La rutina puede hacer que el deseo mutuo disminuya. Experimentar con nuevas ideas o fantasías sexuales puede aportar emoción a la relación. Esto puede incluir probar nuevas posiciones, juegos de rol o simplemente explorar diferentes lugares para mantener la chispa viva. La exploración conjunta puede fortalecer la conexión y reavivar la pasión.
- Practicar la masturbación o autoestimulación erótica. En uno de los siguientes apartados de este artículo hablaremos sobre el efecto benéfico de la masturbación sobre la estimulación de la libido.
- Reducir el estrés practicando técnicas de relajación como la meditación, el yoga o simplemente dedicar tiempo a actividades que te gusten pueden ayudar a reducir el estrés.
Si a pesar de implementar estos consejos y técnicas, sientes que tu libido sigue baja, puede ser útil buscar la opinión de un médico o un sexólogo o terapeuta especializado en estos asuntos. Existen diversas condiciones médicas y psicológicas que pueden influir en el deseo erótico, y un profesional puede ofrecer el tratamiento adecuado.
Importancia de una alimentación sana para la libido
Como hemos apuntado anteriormente, la alimentación juega un papel crucial en nuestra salud general, y su impacto en nuestras respuestas sexuales es un tema que ha capturado la atención de muchos. Una dieta equilibrada no solo promueve el bienestar físico, sino que también puede influir directamente en nuestra vida sexual.
El deseo sexual se ve influenciada por una combinación de factores hormonales, emocionales y físicos. Una dieta pobre en nutrientes esenciales puede llevar a desequilibrios hormonales, fatiga y falta de energía, todos los cuales pueden afectarle. Por otro lado, una alimentación rica en vitaminas, minerales y antioxidantes no solo mejora la salud general, sino que también puede aumentar la libido.
Los alimentos que consumimos tienen un impacto directo en la circulación sanguínea, la producción hormonal y el estado de ánimo. Por ejemplo, una dieta rica en grasas saturadas y azúcares puede provocar problemas cardiovasculares, lo que a su vez puede llevar a una disminución del flujo sanguíneo hacia los órganos sexuales. En cambio, una alimentación rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables puede mejorar la circulación y aumentar la energía, lo que beneficia la libido.
Existen ciertos alimentos que han sido tradicionalmente considerados afrodisíacos debido a su capacidad para estimular el deseo sexual. Entre dichos alimentos afrodisíacos podemos destacar los siguientes:
- Chocolate negro.
- Frutos rojos como las fresas, las frambuesas y los arándanos.
- Aguacate.
- Nueces y semillas.
- Mariscos (especialmente las ostras).
- Especias como el jengibre, la canela y el cardamomo.
Para maximizar los beneficios de una dieta que favorezca la libido es fundamental hidratarse adecuadadamente y evitar el alcohol en exceso. También se debe incorporar la máxima variedad nutritiva en la dieta y, sobre todo, limitar el conmsumo de alimentos procesados. Hay alimentos perjudiciales para la libido y esos alimentos deben ser alejados de nuestra dieta.
Finalmente, no hay que olvidarse de practicar ejercicio físico de manera regular. La práctica de fitness, natación, running u otro tipo de prácticas deportivas no sólo sirve para mejorar nuestro sistema circulatorio (tan importante en el correcto funcionamiento de nuestro aparato genital). También sirve para el estrés. Éste, como hemos visto anteriormente, es uno de los grandes enemigos de nuestra libido.
En resumen, la alimentación tiene un impacto significativo en nuestra libido y salud sexual. Incorporar alimentos afrodisíacos y mantener una dieta equilibrada puede ayudar a potenciar el deseo sexual y mejorar la calidad de vida en pareja. Recuerda que cada persona es única, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. No dudes en experimentar y encontrar lo que mejor se adapte a ti. Una buena alimentación no solo es fundamental para la salud en general, sino que también puede ser la clave para una vida sexual satisfactoria y plena.
Masturbación para estimular la libido
Una de las mejores formas para mantener el impulso sexual es la masturbación. Darse placer a uno mismo, es una buena idea porque si sabes cómo excitarte y conoces bien tus zonas erógenas, podrás guiar y enseñar a tu pareja la dirección correcta hacia el orgasmo.
Todavía son muchas las personas, especialmente las mujeres, que sienten vergüenza ante esta técnica. Si eres una de ellas, ten en cuenta que los estudios de muchos sexólogos demuestran que más del 80% de las mujeres adultas se masturba. Así que atrévete a probar y descubre los placeres y beneficios de la masturbación femenina y también que puedes llegar a ser tu mejor amante.
Desnúdate y abre bien las piernas, relájate y nota el aire en tu piel, esto te hará sentir una agradable sensación de libertad. Contrae las caderas y espera a que tus labios vaginales se vayan hinchando, a medida que aumenta la sensibilidad y la humedad. Sumerge tu dedo y explora la zona. Comienza por los labios vaginales externos, si notas tu vagina húmeda, es el momento para empezar a descubrir qué es lo que te lleva al orgasmo.
Si no sientes mucha humedad, no te preocupes y utiliza un lubricante íntimo para poder seguir adelante. Aprovecha la humedad para deslizar tu dedo alrededor de los labios vaginales mayores (o exteriores) y sigue por los interiores. Si te atrae la idea, también puedes experimentar con el perineo, que es la zona de piel que está entre la vagina y el ano.
Mueve tu dedo formando círculos, dibujando “ochos” y dando suaves toques. Experimentarás una excitante sensación agradable y placentera, te notarás cada vez más húmeda y seguramente tu clítoris empiece a aumentar su tamaño. Es importante que antes de la masturbación te encuentres tranquila y relajada, puesto que hay muchas técnicas de masturbación y tienes que encontrar la que te proporcione un mayor placer hasta conseguir el orgasmo.
Puedes estimular el clítoris y mantener un dedo o dos introducidos en la vagina. Explora el clítoris hasta que notes las mejores sensaciones. A medida que tu excitación aumente, también lo hará el tamaño del clítoris.
Puedes estimular más de una zona erógena a la vez para aumentar al máximo el placer, así a la vez que la estimulación del clítoris puedes meterte un dedo o masajear tus labios vaginales o, si te gusta, probar con la estimulación anal.
También puedes usar un vibrador o cualquier otro juguete sexual para ayudarte. Y recuerda que no obsesionarse con el orgasmo, es la manera más eficaz de sentirlo.
Fantasías sexuales para estimular la libido
Las fantasías sexuales son ideales para sorprender a tu pareja y romper la rutina de vuestra manera de vivir el sexo, consiguiendo mantener y aumentar la libido y el deseo sexual. Si te animas, descubrirás una excitante manera de solucionar un aburrido sábado por la noche.
Puedes inspirarte con novelas de literatura erótica, con la masturbación, el sexo oral, el 69 o utilizando disfraces o lencería sexy.
Visita un sex shop y descubre juguetes y accesorios eróticos para tus fantasías, lo importante es que olvides la timidez y uses tu imaginación a la hora de follar.
Una de las fantasías sexuales más típicas es la del doctor y la enfermera, el amo y el esclavo, el jefe y la secretaria o el cliente y la prostituta.
Todas estas fantasías implican un juego de rol para cada uno de vosotros y para tener éxito hay meterse en el papel. Sólo tienes que encontrar la que más te ponga y aumente tu deseo y te convierta en más atractiva y sexy a ojos de tu pareja.