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Buscando el orgasmo

¿Cuántos estudios se han hecho al respecto? ¿Cuántas veces hemos leído artículos sobre el porcentaje de mujeres a las que les cuesta llegar al orgasmo? Muchas, sin duda. Tantas veces se ha hablado de esa dificultad que a veces da la sensación de que alcanzar el orgasmo es para la mujer algo así como escalar el Everest.

Que si hay estudios que sostienen que una cuarta parte de las mujeres no alcanzan nunca el orgasmo, que si sólo un tercio de ellas es capaz de llegar al orgasmo mediante la penetración, que si orgasmo femenino y estimulación clitoriana son términos que van de la mano, que si la falta de orgasmo no tiene tanto que ver con la anorgasmia como con el desconocimiento de los mecanismos que conducen a la mujer a esa explosión de placer que es el orgasmo… todo eso se ha dicho y se dice del orgasmo femenino.

Sea como sea y se cuente lo que se cuente, lo cierto es que hay un factor que siempre cobra un protagonismo especial a la hora de asegurar el orgasmo femenino. Ese factor es el de los preliminares sexuales. Nada mejor que unos buenos preliminares o, dicho de otro modo, nada mejor que una buena estimulación previa para asegurar un buen orgasmo. También los dicen los estudios. Después de todo, que existan estudios para todo sirve para saber, por ejemplo, que el porcentaje de mujeres que alcanza el orgasmo asciende por encima del 80% cuando la estimulación genital adquiere una relevancia especial durante las relaciones sexuales.

En cualquier caso, lo cierto es que, en su búsqueda del orgasmo, la mujer ensaya todo tipo de prácticas. Una de esas prácticas se ha hecho bastante popular en los últimos tiempos. Se la publicita como una centenaria técnica taoísta que, traída desde China, tiene como finalidad principal el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico para, gracias a ello, facilitar la llegada e incrementar la intensidad de los orgasmos. Dicha técnica recibe el nombre de Kung Fu vaginal y, entre otras, tiene a la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow como una de sus mayores publicistas. No en vano, Gwyneth Paltrow sostiene que lleva siete años practicándolo y que eso le ha servido para mejorar notablemente sus sensaciones sexuales.

¿Cómo se practica el Kung Fu vaginal?

El Kung Fu vaginal podría definirse como una serie de ejercicios que sirven para tonificar y ejercitar el suelo pélvico. Esa tonificación serviría para alcanzar más fácilmente el orgasmo y para alcanzarlo más intenso.

¿Cómo se practica el Kung Fu vaginal? Los pasos a seguir si deseas realizar el Kung Fu vaginal y, así, seguir los pasos de la Paltrow son los siguientes:

  1. Coge una cuerda de nailon de entre 15 y 20 centímetros.
  2. Ata a un extremo de la cuerda una piedra de jade y, al otro, un peso pequeño.
  3. Introduce la piedra de jade en la cavidad vaginal.
  4. Abre las piernas y deja el peso en suspensión sobre el suelo.

Al hacer esto, y para evitar que la piedra caiga desde el interior de tu vagina, contrae el canal vaginal. Una vez contraído, balancea tus caderas y haz que el peso actúe como un péndulo. Al hacer eso, deberás aumentar la presión de tus músculos vaginales sobre la piedra.

Beneficios del Kung Fu vaginal

Los expertos dicen que este ejercicio, al igual que los ejercicios de Kegel, ayudan tonificar los músculos vaginales y del suelo pélvico. Al conseguirlo, y al aprender a controlar las contracciones de la vagina, aumenta considerablemente la calidad de los orgasmos. La mujer, al practicar el Kung Fu vaginal, adquiere la capacidad de servirse de los músculos de su vagina para, durante el coito, contraerla alrededor del pene para, o bien estimularlo con suaves masajes, o bien para sostener su erección.

El Kung Fu vaginal, además, favorece el aumento de la vascularización y la irrigación de los genitales femeninos (por lo que se vuelven más sensibles) y el incremento del deseo sexual.

Otro de los beneficios que se pueden atribuir al Kung Fu vaginal es el de la atenuación de los problemas de incontinencia urinaria. Basta con practicar diez minutos al día para disfrutar de esos beneficios. Las mujeres también pueden practicar el Kung Fu vaginal para preparar su organismo para el parto o para recuperarlo tras él.

Aunque existen muchas voces a favor del Kung Fu vaginal, lo cierto es que también podemos encontrar algunas voces de personas que se han pronunciado en su contra. ¿Los motivos? Por ejemplo: hay sexólogos que opinan que la práctica del Kung Fu vaginal con una piedra de jade puede provocar infecciones. Esos sexólogos proponen sustituir la insalubre porosidad de la piedra de jade por conos pélvicos o bolas chinas que, elaboradas con silicona médica, facilitan una cómoda limpieza y una higiene excepcional.

Las amantes del Kung Fu vaginal que utilizan las piedras de jade acostumbran a aconsejar a las mujeres no iniciadas en su uso que, antes de usarla por vez primera, ejerciten por otros medios su suelo pélvico. No hacerlo podría provocar que la mujer sufriera una contractura en sus músculos vaginales al iniciarse directamente en la práctica del Kung Fu vaginal utilizando una piedra de jade.

¿Durante cuánto tiempo se debe practicar el Kung Fu vaginal? Al igual que sucede con cualquier tipo de ejercicios en el que estemos ejercitando un músculo, lo ideal para evitar lesiones es imponerse unos tiempos de descanso. 5 o 10 minutos diarios en los períodos de iniciación en la práctica del Kung Fu vaginal deberían ser suficientes para ejercitar convenientemente el suelo pélvico y aumentar así las posibilidades femeninas de disfrutar más intensamente de los orgasmos.


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