vida sexual
La bibliotecaria (IV) – Relato erótico
Las horas pasaron y llegó el día siguiente. Se me hizo largo. Muy largo. No hay nada peor que intuir la presencia del gozo y que éste no acabe de presentarse ante nosotros. Estuve tentado en algún momento del día de meneármela, pero resistí la tentación. Quería conservar todas mis energías (y toda mi leche calentita y espesa) para cuando tuviera mi polla metida en la boca de la bibliotecaria. Sería entonces y no antes cuando me abandonara al placer de una corrida que sin duda iba a ser copiosa.
Las disfunciones sexuales
Una vida sexual plena es fundamental para la autoestima del individuo y para su salud integral. En ocasiones, no puede desarrollarse esa vida sexual plena porque los lazos afectivos de la pareja han quedado maltrechos o rotos. En otros, las trabas a la vida sexual plena y al desarrollo de una intimidad son puestas por una serie de problemas que, afectando a la respuesta sexual, reciben el nombre de disfunciones sexuales. Buscar una manera de corregir dichas disfunciones y de ponerles fin es la mejor manera de poder disfrutar de una vida sexual plena.
Respiración y sexo: del éxtasis a la catástrofe
La respiración, cuando se habla de sexo, resulta fundamental. Los conocedores de las prácticas tántricas saben que no se puede concebir el sexo tántrico sin que se posea un control perfecto de la respiración. Será ese control, añadido al control de la eyaculación, el que abra las puertas a la posibilidad de alcanzar un orgasmo que, más allá de incumbir a la genitalidad, inunde de placer el cuerpo entero.
Sexo casual: el dilema de muchas mujeres
Sexo sin compromiso. Ése es el sueño de muchos hombres: poder tener un encuentro sexual intento y tórrido y que ello no tenga por qué significar nada más que eso, un mero intercambio de flujos, un derroche de pasión y deseo, una manera de pasarlo bien disfrutando de los propios cuerpos y de sus maneras de entender y disfrutar la sexualidad sin tener que contar con pisos de alquiler compartidos o proyectos de vida en común. Sexo y sólo sexo. Como desahogo o como diversión. Como experimentación o como aventura. El razonamiento no importa.
Trucos para controlar la eyaculación
¿Cuánto duramos verdaderamente en la cama? Según un estudio realizado en la Universidad Estatal de Pensilvania, entre 7 y 13 minutos. Ciertamente esos minutos parecen un tiempo ciertamente escasos frente a los maratones sexuales que aparecen en muchas películas porno. Sabemos que del porno no debemos fiarnos ni colocarlo como modelo a imitar en nuestras relaciones sexuales y, sin embargo, tendemos a estar pendientes en exceso de nuestra duración. Aquí te proponemos una serie de trucos para durar más en la cama.
Los solosexuales o la masturbación como prioridad sexual
La masturbación es vista ya como una forma de placer más que no tiene necesariamente nada que ver con soledades ni con la imposibilidad de mantener relaciones personales con otra persona. Es más, para muchas personas, y por motivos diversos, la masturbación se ha convertido en una opción preferente a la hora de mantener relaciones sexuales. Estas personas reciben el nombre de solosexuales y empiezan, poco a poco, a crear tendencia.
La bibliotecaria (III) – Relato erótico
Su risa brotó de repente y lo hizo conmocionándome. Aquella mujer estaba tomando conciencia exacta de su poder sobre mí. Mejor dicho: ya la tenía. Mi mirada, seguramente, no podía ser más transparente. Seguramente lo había sido siempre. Las mujeres saben cuándo un hombre ha convertido el hecho de follárselas en una cuestión casi de vida o muerte. Y eso, el follarme a la dichosa bibliotecaria, se me había convertido en una obsesión.
Sexo en una tienda de campaña
Sin duda no es el lugar más cómodo del mundo. Tampoco es el más limpio. ¿Quiere eso decir que queda incapacitado como lugar en el que disfrutar de una maravillosa sesión de sexo fugaz? Ni muchísimo menos. De hecho, es muy probable que más de uno y más de una hayan perdido la virginidad tras los “muros” de nylon de una tienda de campaña.
¿Existe de verdad la asexualidad?
Nada está escrito cuando se habla de las formas de vivir la sexualidad. Y lo que está escrito, lo está por comodidad. Por comodidad mental recurrimos en demasiadas ocasiones a estereotipos que facilitan nuestro ánimo clasificatorio. Hablamos entonces de heterosexuales, bisexuales, homosexuales, pansexuales, transexuales… Hay una forma de sexualidad que queremos destacar en este artículo. Mejor dicho, hay una forma de no sexualidad de la que queremos hablar. Es aquella que viven las personas que se declaran asexuales.
La bibliotecaria (II) – Relato erótico
Antes de que me recomendara leer Historia de O aquella bibliotecaria ya se había convertido en protagonista absoluta de mis sueños más húmedos. Como había sucedido con XXX tantos años atrás, ahora era la lengua de la bibliotecaria quien, en mis sueños, recorría la extensión erguida de mi polla, lamía mi prepucio y se coaligaba con sus labios para sorber y deglutir mi leche ardiente, que unas veces escogía la maravilla de su boca para verterse, en otras la de sus pechos escasos y en la mayoría la de la seda nunca suficientemente loada de sus nalgas.
La incertidumbre juegan a favor del sexo
Tener que conquistar a la pareja cada día: ése puede ser un maravilloso estimulante sexual. Nada mejor que la incertidumbre sexual para avivar la llama del deseo. El dar por segura la práctica sexual puede dar a la misma un carácter rutinario que no consigue otra cosa que hacer disminuir el carácter excepcional y de maravilla del mismo.
