vida sexual
El sexo durante el embarazo
Quítatelo de la cabeza. Un embarazo no tiene por qué suponer que las relaciones sexuales hayan tocado a su fin hasta después de la siempre aconsejable cuarentena. Un embarazo sólo quiere decir que el sexo se verá determinado de alguna manera y que la forma en que ese sexo deberá realizarse cambiará según el trimestre del embarazo en que nos hallemos.
Sexo junto al fregadero
¿Hay algo más pesado que fregar los platos? Quien más quien menos ya tiene un lavavajillas para aliviar ese trámite. Quien no lo tiene, no tiene más remedio que hundir las manos en el fregadero y ponerse a lavar, plato por plato, toda la vajilla y menaje de cocina que se haya usado para cocinar y comer. Si hoy es a tu chica a quien le toca fregar los platos, ¿por qué no le regalas un momento especial que le haga desear, también mañana, ser ella la encargada de lavar la vajilla?
El último WhatsApp (Cuarta Parte)
Y ahora el placer, aquel placer intenso y nunca experimentado, era, al fin, una incógnita que les estaba esperando detrás de aquella puerta. Introdujeron la tarjeta en la cerradura y, abriéndola, entraron en la habitación. Sin duda, era una habitación inventada única y exclusivamente para la lujuria, pero no para una lujuria personal e intransferible sino para una lujuria impersonal y ramplona, estándar y desangelada.
La excitante experiencia de ver porno en pareja
Eso de que las películas porno son un producto para consumo exclusivo de hombres ya pasó a la historia. Sin prisa pero sin pausa cada vez son más las mujeres que se han ido convirtiendo en espectadoras puntuales o habituales de películas porno.
Asegurando el orgasmo femenino
Hay estadísticas que dicen algo más del 70 % de las mujeres no pueden alcanzar el orgasmo si no es ayudándose de la masturbación o estimulación clitoriana o vaginal o de una sesión más o menos bien realizada de sexo oral. Por eso es importante conocer cómo deben combinarse la estimulación del clítoris con las diferentes técnicas de penetración para, así, incidir sobre los puntos internos de la vagina más convenientes para aumentar la excitación y, de ese modo, facilitar la llegada del orgasmo.
El último WhatsApp (Tercera Parte)
Hasta que él ya no pudo soportar aquel silencio. Aquellos whatsapps, en cierto modo, le habían devuelto al tiempo del imperio de una libido que ya creía perdida. Los sueños eróticos más incendiarios volvían a poblar sus noches y su despertar siempre le planteaba el dilema de si empezar el día marcándose una paja o no. La duda solía resolverse de manera afirmativa.
Cómo hacerlo según el tamaño de los genitales
El tamaño de los genitales del hombre y la mujer deben ser compatibles para que la satisfacción sexual sea completa. Palabra de Kama Sutra. Un hombre puede ser un semental, un toro o una liebre dependiendo del tamaño de su pene. La profundidad vaginal de la mujer determinará si es elefante, yegua o ciervo. La buena compatibilidad genital determinará una intensidad sexual mayor.
Sexsomnia
El sexo es importante, sí, y es precisamente por eso por lo que invade los territorios del sueño y el inconsciente. Quien más quien menos ha tenido alguna vez sueños eróticos. Los hombres son proclives a tener erecciones nocturnas que, en ocasiones, sólo finalizan cuando se produce una eyaculación que puede venir precedida o no de masturbación. En las mujeres, los sueños eróticos acostumbran a venir acompañados de una serie de reacciones físicas. Se dilatan los vasos pélvicos, se congestionan los genitales, se lubrican y, en ocasiones, se alcanza el orgasmo. Las anteriores son las formas más sencillas de invasión del sueño por parte de la sexualidad. Pero hay una forma más compleja. Esa forma es la sexsomnia.
El último WhatsApp (Segunda Parte)
Quizás había sido aquella misma declaración de principios la que le había animado a romper su propia coraza y a empezar a expresar en voz alta (tan alta y clara como puede llegar a ser un mensaje escrito o enviado por móvil) sus aficiones sexuales más ocultas, aquéllas que nunca se había confesado ni a sí mismo: “me gustaría mucho que me la chuparas mientras me metes un dedo en el culo”, “quiero que te metas mis huevos en la boca y los saborees como si fueran dos caramelitos de menta”, “he soñado que te tenía a cuatro patas y que te separaba las nalgas…»
Un polvo en la oficina
Hay lugares en los que no puede concebirse un polvo atemperado y tranquilo, uno de esos polvos que se desarrollan como acunados por un aire de ternura y que se extasían contemplándose a sí mismos. Una oficina no es lugar para ese tipo de polvos. Ni aunque esté vacía. Una oficina invita a un polvo apresurado y fogoso, un polvo que apenas deje sobre la mesa un pequeño rastro de sudor o una pequeña y descontrolada gotita de semen. Un polvo en una oficina es el polvo exprés por excelencia, la ración de sexo fugaz reducida a su mínima expresión.
El riesgo de las ETS
El sexo puede presentar una serie de riesgos para la salud que no hay que obviar y que siempre y en toda relación hay que tener presentes. El más común y extendido de todos esos riesgos es el de la transmisión de algún tipo de enfermedad de transmisión sexual. Los datos de la Organización Mundial de la Salud son, en este extremo, concluyentes: casi 450 millones de personas se infectan cada año en el mundo de enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la sífilis, la gonorrea, la clamidia o la tricomoniasis.
