Postura «El papel de regalo»

La postura erótica de “El papel de regalo” es tan hermosa como efectiva. En esta postura, el hombre está cómodamente sentado en la posición del loto, con las piernas cruzadas. La mujer, entonces, se sienta sobre su regazo, lo envuelve con sus piernas alrededor de la cintura y engancha sus tobillos en la espalda del hombre, sobre su zona lumbar.

Una vez colocada ahí, la mujer hace que el pene erecto de su pareja se introduzca dentro de ella y, lentamente, con el pene ya dentro de ella, la mujer echa su cuerpo hacia atrás y extiende sus brazos también para atrás para que le sirvan de apoyo.

Este movimiento debe realizarse lentamente. Un brusco movimiento podría provocar dos cosas. Una de ellas sería que el pene del hombre resultase lastimado. Hay que pensar que también las pollas se rompen. Eso hay que evitarlo a toda costa. De nada sirve escudarse en la pasión para excusar una lesión de ese tipo que dejaría el pene inutilizable para el sexo durante una buena temporada.

La segunda consecuencia de un movimiento brusco al echarse la mujer para atrás no es tan dolorosa pero sí puede resultar francamente frustrante. Un movimiento brusco de ese tipo puede hacer que la polla del hombre se salga del paraíso y que el coño de la mujer deje de sentir, de golpe, la maravillosa presencia en su interior de ese pene erecto y apasionado.

Cuando se realiza con cuidado y de manera exitosa, y a pesar de que la penetración es, aquí, menos profunda que en otras posturas, la postura de “El papel de regalo” proporciona un placer cargado de matices.

Sensaciones de la postura para la mujer

Esta postura, mujer, te permitirá gozar del ritmo hipnótico con el que tu macho te estará meciendo. Al mismo tiempo, tú podrás variar el ángulo de inclinación de tu cuerpo hacia atrás, con lo que las sensaciones irán variando.

Esas sensaciones se pueden hacer más ricas si tu pareja utiliza una de sus manos para acariciar tus pechos, tu vientre y, por supuesto, tu clítoris. La estimulación del mismo, añadido a la excitación que te vaya produciendo el vaivén de su pene dentro de tu vagina, hará que puedas alcanzar el orgasmo de manera no demasiado complicada.

Sensaciones de la postura para el hombre

La postura de “El papel de regalo” divide el control de la acción entre los dos compañeros de cama. Mientras ella controla el ángulo de penetración, él controla la ambición y la fortaleza de las arremetidas. Penetrar con mayor o menor fuerza y de manera más o menos rápida depende de ti. Intenta adaptar ese ritmo según tu orgasmo está cerca o no. Es importante retrasar en lo posible la eyaculación. El placer será doble si no llega rápidamente. Si tu pareja y tú lográis coordinar los dos controles (el ángulo de penetración y el impulso y profundidad de la misma) podéis alcanzar instantes de placer maravillosos. Incluso podréis llegar a ese momento tan idolatrado y soñado de correros los dos al mismo tiempo. Puede parecer un mito, pero en ocasiones sucede.

Sexo y yoga

Esta postura, tan cercana al yoga por la posición adoptada por el hombre durante la misma, es un regalo mutuo que la pareja de amantes se hace. La intimidad que proporciona a la pareja el poder mirarse mutuamente a los ojos remite a una conexión casi espiritual entre el hombre y la mujer y a un intercambio de energía poderosa, positiva y sexual. Algo, desde luego, muy tántrico.

Según los textos eróticos más antiguos, entre los que se encuentra, por supuesto, el Kama Sutra, los placeres son tan necesarios para el bienestar del cuerpo como la comida. Según esos mismos textos, las secreciones sexuales contienen las semillas de la vida y están cargadas de nutrientes. Tener una vida equilibrada, festiva y sexual es, afirman, esencial para el bienestar de la persona. Proporcionar una dimensión espiritual a las relaciones sexuales sirve, pues, no sólo para mejorar la calidad y cantidad de dichas relaciones, también para hacernos seres más felices y en comunión armoniosa con el universo y la vida.